Una gran pulseada política para demostrar quién tiene más poder; uno impulsando una medida de fuerza desde el ámbito sindical y el otro descalificando el paro desde el plano institucional. Tanto la presidenta, Cristina Fernández, como el titular de la CGT, Hugo Moyano, se han cuestionado mutuamente, aunque sin nombrarse. La Jefa de Estado no sólo defendió el Impuesto a las Ganancias (cuya eliminación o redeterminación demanda la central obrera), sino que atacó las motivaciones del plan de lucha de la CGT, que consiste en un paro general para hoy, con movilización a la Plaza de Mayo. Aludió a presiones, extorsiones y una intención desestabilizadora por parte del moyanismo y hasta deslizó que en la muerte de los gendarmes en el sur hubo responsabilidades de la dirigencia sindical. En tanto, Moyano insistió en sus demandas y acusó al Gobierno de mantenerse en una actitud de soberbia y caprichosa. Es optimista en cuanto a la efectividad del cese de actividades y a la convocatoria a la movilización. "Que no ponga policías en la Casa Rosada; los trabajadores no somos violentos", afirmó.
Cristina y Moyano, una pelea para medir fuerzas
La CGT ratificó el cese de actividades y la movilización a Plaza de Mayo en reclamo de la eliminación del Impuesto a las Ganancias. Cristina anticipó que no habrá cambios y atacó duramente las motivaciones de la dirigencia sindical.
OTROS TIEMPOS. En octubre de 2010, Moyano y Cristina compartieron el acto por el día de la Lealtad. DyN